“Qué son Activos y qué Pasivos en la contabilidad del capital natural”

 

Traducción: Amanda del Río

 

 

El siguiente artículo de David Jarret (Ecometrica) destaca que la "contabilidad del capital natural” requiere diferentes enfoques a nivel de gobiernos y a nivel de empresas.



 

http://ecometrica.com/blog/assets-and-liabilities-in-natural-capital-accounting?utm_source=Ecometrica+Newsletter&;utm_campaign=612d590aca-GHG_Definitions_Permanence_Email&utm_medium=email

 


Esta web (Ecometrica) ofrece información y herramientas para sobre impactos ambientales y gestión de la sostenibilidad.  





En su post del 8 de octubre de 2012 hablan sobre el “Capital natural” entendido éste como la provisión de servicios y bienes de los ecosistemas naturales con valor económico para la humanidad. Ej. los bosques capturan carbono que ayuda a regular el clima, los suelos fértiles son la base de la producción agrícola, los humedales purifican el agua, y se podrían citar muchos más ejemplos. Actualmente ni la contabilidad nacional ni la corporativa incluyen en sus balances económicos los cambios en el capital natural. Construir una "contabilidad del capital natural" supone que el capital natural puede ser tan importante como el capital financiero, por lo que las existencias de capital natural debe ser tenidas en cuenta por parte de gobiernos y empresas.

En la reciente Conferencia Río +20 hubo mucho apoyo e interés por la contabilidad del capital natural: "Rio ha proporcionado una oportunidad para que gobiernos y empresas refuercen su compromiso con la contabilidad del capital natural y para que demuestren sus beneficios potenciales a la audiencia global " (Rachel Kyte, Presidenta del Banco Mundial de Desarrollo Sostenible).


A nivel nacional  el enfoque es conceptualmente simple: el gobierno debe hacer un inventario del capital natural total del país (véase por ejemplo la evaluación del ecosistema nacional del Reino Unido), y calcular el "valor económico total" de este conjunto de recursos naturales – valor obtenido por la población de un recurso natural (financiero y no financiero). Esto podría calcularse mediante metodologías de valoración de ecosistemas. El gobierno se haría entonces responsable del mantenimiento de esas reservas de capital natural (de los cambios en el capital natural que impliquen un cambio en el bienestar nacional).

La contabilidad del capital natural a nivel empresa requiere un enfoque totalmente diferente, como se ilustra con el siguiente ejemplo: las fincas de cría de urogallo de Escocia que crían pollos y luego los sueltan en prados pueden vender los derechos de tiro a individuos que paguen dichos derechos. Para ello necesitan un hábitat de prados donde el urogallo pueda criar y alimentarse y venden ese capital basado en la especie y en los paisajes. Supongamos que una pareja de águilas reales anidan en una de estas fincas privadas. El águila real caza (puede cazar urogallos) por lo que el propietario de la finca pierde una parte de sus ingresos por caza potencial  (se cita este ejemplo sin pretender contabilizar cuántos urogallos depreda el águila).

Desde un punto de vista de la contabilidad nacional del capital natural las águilas son un “activo”: se trata de una especie muy amenazada en Escocia que genera ingresos por turismo ya que es muy valorada entre observadores de aves. Pero para la finca las águilas reducen su capital natural y llevan a una pérdida de ingresos por lo que no se pueden tratar como “activo”. Por tanto: ¿qué se valora? ¿el águila es un activo o un pasivo en la contabilidad del capital natural?

Bajo las actuales normas contables financieras la empresa no podría entender que el águila es un activo: las águilas tienen un valor negativo para la finca. Si tuviéramos que tratar a las águilas como un pasivo, entonces el proceso de contabilidad de capital natural habría servido sólo para justificar la posible persecución de las águilas, demostrando de forma explícita que la presencia de águilas "reduce el valor del capital natural de la finca”.

Lo que demuestra este ejemplo es que si la suposición tantas veces repetida de que "la biodiversidad es buena para los negocios" no es el mismo caso en diferentes situaciones, entonces el concepto de la contabilidad del capital natural se demuestra que de alguna manera es problemático.

Mientras que para un gobierno se incluiría el "valor económico total" del recurso en sus cuentas (el águila), a nivel de empresa el valor económico del mismo recurso se contabilizaría de acuerdo con los principios contables y no sería positivo.

Amanda del Río

Fundación Global Nature

 

 

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